sábado, 7 de mayo de 2016

Relato de una sinvergüenza

                    
    Algo interrumpe mi placentera y caótica fase REM. Tan solo hace hora y media que me he quedado dormida después de que toda la habitación me diese vueltas y mi cabeza se despegara del cuerpo.
Creo que es un despertador, pero después de tirarlo al suelo...me doy cuenta de que es el timbre lo que suena.
Me levanto...no se como lo he conseguido pero me siento poderosa por haberlo hecho. Abro la puerta pero no hay nadie y ese sonido intermitente e insoportable sigue ahí.
Levanto el telefonillo intercomunicador con el portal cuando una voz aguda e impaciente grita-¡BAJA TIA! ¿QUÉ HACES?
Efectivamente, el pitidito insoportable deja de sonar.
Ella es Dakota, mi amiga de siempre. A la cual la he llegado a ver has como se manchaba el babero con los potitos de fruta triturada que le hacia doña Carmen, su madre.
-¡Ya voy! Bajo en 5 min, en lo que me pongo algo de ropa.

Vuelvo a mi habitación e intento hacer una reconstrucción de los hechos cuando llegué a casa hace 2 horas y saber donde he dejado los pantalones y a poder ser una camisa.
¡Anda! Encuentro los pantalones y la camiseta nada mas levantar una chaqueta que estaba encima del escritorio con 20 folios en blanco y 4 con escritos y bocetos improvisados de estos que hacemos cuando nos llaman al móvil y te crece la vena artística.
Abro el cajón de los calcetines, saco un par y abro el segundo en busca de un tanga, las bragas han dejado de gustarme, pero el caso es que tengo el cajón lleno.

Intento recoger la mayor cantidad de mi pelo enroscado en una goma y voy poniendo horquillas y que así no se note que no me he peinado.
Me pongo las botas que mas cerca tengo, los 2,50€ que estaban encima del taquillón de la entrada y las llaves.
Estas últimas, aun arriesgándome a que se me pierdan. Los bolsillos de este pantalón son mas bien de mentira, pero bueno, mala de ser.

Bajo las escaleras del edificio y parece que el alcohol no ha desaparecido aun de mi cuerpo y mucho menos de mi cabeza.
Por fin llego al portal donde Dakota está esperándome y me comunica que ha quedado con Maca ''La tiros'', la llamamos así porque si alguna esta fumando y ella no tiene tabaco, siempre anda pidiendo tiros. Maca también es amiga de la infancia, siempre ha sido una chica tranquila y educada, pero desde hace un tiempo viene saliendo con un chico llamado Rash y ella ha cambiado totalmente, se hace pasar por quien no es y creemos que es para impresionar a Rash y no la tome como una pringada.

Maca dijo a Dakota que me avisará y quedáramos en el parque del hormigón porque necesitaba hablar con nosotras.

No he empezado a cruzar la calle y ya me imagino que es lo que nos va a contar, y sinceramente... creo que no quiero oírlo. Ya han sido demasiados avisos y opiniones las que le hemos dado. Pero la daré otra oportunidad mas para que se pueda desahogar y luego nos diga el famoso:- Pero es que yo....

Cruzo la esquina de la calle don Benito que da al parque del hormigón y allí está Maca, con su ducados rubio, cigarrillo suelto que se ha comprado en el quiosco de la esquina, como siempre.

Dakota que es más echada para adelante va dos pasos por delante de mi y le pregunta a Maca... ¿Dónde has dejado a tu ken complementos?
Maca, con la mirada inundada en lágrimas se retira el pelo con la mano...pero con la equivocada, pero rápido se da cuenta y la mete entre las dos piernas a la altura de las rodillas.
Yo...yo...yo no puedo dejar de mirar una mancha de sangre que asoma por encima de la muñeca que aun no ha tapado entre sus dos piernas.

-Maca...¿Qué ha pasado?- Le pregunto entre titubeos y la boca seca de la dichosa resaca.
-Ya te ha pegado el cabronazo de tu novio? Mucho estaba tardando...- replica Dakota.

Maca, nos mira, llora y sus palabras se enlazan unas con otras sin apenas emitir sonido.

-Maca, tranquila, cuéntanos.- La calmo en un tono relajado de preocupación.
-Las heridas no son por Rash...bueno, en parte si.- Maca empieza a explicar. -Ayer, Rash fue a buscarme a casa para ir a dar una vuelta por el centro, pero de pronto mi madre apareció y empezó a insinuar que había visto a Rash hablar con unas señoritas a las que las daba ciertas bolsitas pequeñas y que se despidió de ellas dándoles un cachete en el culo.
Rash dijo que no tenia porque aguantar esas insinuaciones, por lo que se marchó.
Salí corriendo de casa pero no lo alcancé y ahí es cuando me encontré contigo, Daya. Fuimos a la fiesta contigo y todo y cuando tu dijiste que te ibas yo vi a Rash y me quede un poco mas. Lo agarre del hombro para girarlo y esclarecer lo acontecido en mi casa, pero Rash solo me dedico un minuto y pocas palabras. Dijo que no me quería ver mas, que no era su tipo y que estaba harto de mis niñerías.
Derrumbada seguí bebiendo desde la fiesta hasta mi habitación de la segunda planta de mi casa. Pero a los 5 min de cruzar la puerta, mi madre entró dándome voces por el estado en el que me encontraba.
Yo, llena de impotencia por lo sucedido con Rash me lance hacia su cabello y comencé a tirarle del pelo mientras ella gritaba ¡MACA POR FAVOR, SOY TU MADRE! mientras yo le gritaba ¡ POR TU CULPA, HIJA DE LA GRAN PUTA, POR TU CULPA AHORA RASH ME DESPRECIA!
Entre llanto y euforia mi madre consiguió escapar de mi hasta llegar al cuarto de baño mas cerca y así respirar un poco entre sollozos.
Pero esa pequeño aislamiento duró lo que yo tarde en tirar una de las sillas contra la puerta, logrando así, romperla.
Al ver a mi madre acurrucada entre el wc y la ducha salí corriendo con la esperanza de encontrar a Rash y poder aclarar todo lo ocurrido y así...
-¿Y lo viste? ¿hablaste con él?- Dakota interrumpió.
-Sí, lo vi. -Afirmó Maca mientras limpiaba con su manga derecha del jersey las lagrimas que recorrían sus mejillas. -Lo vi. Estaba con un par de chicas en el parque "de la luz". Hacia meses que no iba allí, pero en ese momento solo pensaba en caminar y acabé adentrándome en él.
No me atrevía a acercarme por miedo al rechazo, hasta que le eché valor por todo lo que sentía hacia su persona, y efectivamente. Me rechazó. Me dijo que me "pirase" de allí, que no quería ni verme.
-Tranquila, seguro que se arregla. Ya lo verás.- Reaccioné ante su historia.

Decidí despedirme y volver a casa. Estaba demasiado cansada para escuchar lo que Maca estaba apunto de contarnos, es decir, lo mala que es su madre y lo enamorada que está de Rash. Después de darle 100 consejos cuando los pidió así como opiniones varias sobre su nuevo "Ken complementos".

Nada más llegar a casa vi a mi madre. La observe de la misma forma con la que un espía vigila y analiza cada movimiento y acción de su sospechoso.
No me cabía en la cabeza que Maca hubiese sido capaz de hacer algo semejante como lo que nos acababa de contar.
-Mamá, ¿tú...-
Me atreví a hablarla y preguntarla que si en el caso de que yo estuviese con un chico, aunque ella no lo aprobase, mentiría sobre algo como lo que le ha pasado a Maca. Afortunadamente respondió lo que yo sospechaba.
-Hija, yo eso no lo haría jamás! Una madre quiere lo mejor para sus hijos y nunca mentiría en algo tan serio como eso. Ni yo ni nadie.

Asique me volví a meter en la cama e intentar dormir aunque fuesen 2 horitas más antes de empezar cabos sobre lo que estaba sucediendo. ¡Algo se me escapa, joder!
Había algo en esa historia que no me cuadraba. Doña Dolores no es así. Maca siempre habla maravillas de ella. Siempre la ha tenido un respeto digno de admiración.
Quizás porque desde que su padre falleció, ella fue quien saco adelante a su hermana, la cual es un año mayor que ella, y a Maca. Creo que ese rol de padre y madre coraje fue lo que a Maca la enorgullecía tanto de su madre y la profunda admiración que sentía por ella.

    Algo estaba fallando en todo esto. Un chico aparece de la nada, pone la vida de Maca patas arriba. La actitud de esta cambia. De la noche a la mañana este chico la deja y esta descarga contra su madre un odio y furia antes inimaginables.
No puede ser....

                                                               -CONTINUARÁ-

Podéis escribirme en los comentarios que os aparecido y si os gustaría seguir leyendo esta bonita y enigmática historia.
Toda ella es una actualidad que vivimos a diario pero desde un punto de ficción e intriga creada por la escritora.
¿Qué esconderá Maca?¿Y Rash? ¿Habrá alguien detrás?
Un abrazo, tesoretes.

2 comentarios:

  1. Madre mia diana, impresionante tia. estoy deseando de leer la siguiente parte. Muchos besos!

    ResponderEliminar
  2. Estoy impaciente por leer como sigue. ¡ADELANTA ALGO! Jeje un abrazo daya

    ResponderEliminar